Último poema enviado:
-
Idilio muertoQué estará haciendo esta hora mi andina y dulce Rita de junco y capulí;
<br>ahora que me asfixia Bizancio, y que dormita
<br>la sangre, como flojo cognac, dentro de mí.
<br><br>Dónde estarán sus manos que en actitud contrita
<br>planchaban en las tardes blancuras por venir;
<br>ahora, en esta lluvia que me quita
<br>las ganas de vivir.
<br><br>Qué será de su falda de franela; de sus
<br>afanes; de su andar;
<br>de su sabor a cañas de mayo del lugar.
<br><br>Ha de estarse a la puerta mirando algún celaje,
<br>y al fin dirá temblando: «Qué frío hay... Jesús!»
<br>y llorará en las tejas un pájaro salvaje.