Poemas de amor. Los mejores poemas de Guillermo Aguirre y Fierro y mucho más. 
 

 Poemas de amor

        poemas-de-amor.info
.............................................
Menú
..............................................
Tus poemas (poemas noveles)
- Registro
- Acceso
mail  
clave

- Baja
..............................................
Páginas
..............................................
Publicidad


..............................................

Todo lo que busques sobre los mejores poemas poemas y poesías de Guillermo Aguirre y Fierro

Guillermo Aguirre y Fierro


POEMAS DE Guillermo Aguirre y Fierro

Último poema enviado: - EL BRINDIS DEL BOHEMIO



En torno de una mesa de cantina,<br />
una noche de invierno,<br />
regocijadamente departían<br />
seis alegres bohemios.<br />
<br />
Los ecos de sus risas escapaban<br />
y de aquel barrio quieto<br />
iban a interrumpir el imponente<br />
y profundo silencio.<br />
<br />
El humo de olorosos cigarrillos<br />
en espirales se elevaba al cielo,<br />
simbolizando al resolverse en nada,<br />
la vida de los sueños.<br />
<br />
Pero en todos los labios había risas,<br />
inspiración en todos los cerebros,<br />
y, repartidas en la mesa, copas<br />
pletóricas de ron, whisky o ajenjo.<br />
<br />
Era curioso ver aquel conjunto,<br />
aquel grupo bohemio,<br />
del que brotaba la palabra chusca,<br />
la que vierte veneno,<br />
lo mismo que, melosa y delicada,<br />
la música de un verso.<br />
<br />
A cada nueva libación, las penas<br />
hallábanse más lejos del grupo,<br />
y nueva inspiración llegaba<br />
a todos los cerebros,<br />
con el idilio roto que venía<br />
en alas del recuerdo.<br />
<br />
Olvidaba decir que aquella noche,<br />
aquel grupo bohemio<br />
celebraba entre risas, libaciones,<br />
chascarrillos y versos,<br />
la agonía de un año que amarguras<br />
dejó en todos los pechos,<br />
y la llegada, consecuencia lógica,<br />
del “Feliz Año Nuevo”...<br />
<br />
Una voz varonil dijo de pronto:<br />
—Las doce, compañeros;<br />
Digamos el “requiéscat” por el año<br />
que ha pasado a formar entre los muertos.<br />
¡Brindemos por el año que comienza!<br />
Porque nos traiga ensueños;<br />
porque no sea su equipaje un cúmulo<br />
de amargos desconsuelos...<br />
<br />
—Brindo, dijo otra voz, por la esperanza<br />
que a la vida nos lanza,<br />
de vencer los rigores del destino,<br />
por la esperanza, nuestra dulce amiga,<br />
que las penas mitiga<br />
y convierte en vergel nuestro camino.<br />
<br />
Brindo porque ya hubiese a mi existencia<br />
puesto fin con violencia<br />
esgrimiendo en mi frente mi venganza;<br />
si en mi cielo de tul limpio y divino<br />
no alumbrara mi sino<br />
una pálida estrella: Mi esperanza.<br />
<br />
—¡Bravo! Dijeron todos, inspirado<br />
esta noche has estado<br />
y hablaste bueno, breve y sustancioso.<br />
El turno es de Raúl; alce su copa<br />
Y brinde por... Europa,<br />
Ya que su extranjerismo es delicioso...<br />
<br />
—Bebo y brindo, clamó el interpelado;<br />
brindo por mi pasado,<br />
que fue de luz, de amor y de alegría,<br />
y en el que hubo mujeres seductoras<br />
y frentes soñadoras<br />
que se juntaron con la frente mía...<br />
<br />
Brindo por el ayer que en la amargura<br />
que hoy cubre de negrura<br />
mi corazón, esparce sus consuelos<br />
trayendo hasta mi mente las dulzuras<br />
de goces, de ternuras,<br />
de dichas, de deliquios, de desvelos.<br />
<br />
—Yo brindo, dijo Juan, porque en mi mente<br />
brote un torrente<br />
de inspiración divina y seductora,<br />
porque vibre en las cuerdas de mi lira<br />
el verso que suspira,<br />
que sonríe, que canta y que enamora.<br />
<br />
Brindo porque mis versos cual saetas<br />
Lleguen hasta las grietas<br />
Formadas de metal y de granito<br />
Del corazón de la mujer ingrata<br />
Que a desdenes me mata...<br />
¡pero que tiene un cuerpo muy bonito!<br />
<br />
Porque a su corazón llegue mi canto,<br />
porque enjuguen mi llanto<br />
sus manos que me causan embelesos;<br />
porque con creces mi pasión me pague...<br />
¡vamos!, porque me embriague<br />
con el divino néctar de sus besos.<br />
<br />
Siguió la tempestad de frases vanas,<br />
de aquellas tan humanas<br />
que hallan en todas partes acomodo,<br />
y en cada frase de entusiasmo ardiente,<br />
hubo ovación creciente,<br />
y libaciones y reír y todo.<br />
<br />
Se brindó por la Patria, por las flores,<br />
por los castos amores<br />
que hacen un valladar de una ventana,<br />
y por esas pasiones voluptuosas<br />
que el fango del placer llena de rosas<br />
y hacen de la mujer la cortesana.<br />
<br />
Sólo faltaba un brindis, el de Arturo.<br />
El del bohemio puro,<br />
De noble corazón y gran cabeza;<br />
Aquél que sin ambages declaraba<br />
Que solo ambicionaba<br />
Robarle inspiración a la tristeza.<br />
<br />
Por todos estrechado, alzó la copa<br />
Frente a la alegre tropa<br />
Desbordante de risas y de contento;<br />
Los inundó en la luz de una mirada,<br />
Sacudió su melena alborotada<br />
Y dijo así, con inspirado acento:<br />
<br />
—Brindo por la mujer, mas no por ésa<br />
en la que halláis consuelo en la tristeza,<br />
rescoldo del placer ¡desventurados!;<br />
no por esa que os brinda sus hechizos<br />
cuando besáis sus rizos<br />
artificiosamente perfumados.<br />
<br />
Yo no brindo por ella, compañeros,<br />
siento por esta vez no complaceros.<br />
Brindo por la mujer, pero por una,<br />
por la que me brindó sus embelesos<br />
y me envolvió en sus besos:<br />
por la mujer que me arrulló en la cuna.<br />
<br />
Por la mujer que me enseño de niño<br />
lo que vale el cariño<br />
exquisito, profundo y verdadero;<br />
por la mujer que me arrulló en sus brazos<br />
y que me dio en pedazos,<br />
uno por uno, el corazón entero.<br />
<br />
¡Por mi Madre! Bohemios, por la anciana<br />
que piensa en el mañana<br />
como en algo muy dulce y muy deseado,<br />
porque sueña tal vez, que mi destino<br />
me señala el camino<br />
por el que volveré pronto a su lado.<br />
<br />
Por la anciana adorada y bendecida,<br />
por la que con su sangre me dio vida,<br />
y ternura y cariño;<br />
por la que fue la luz del alma mía,<br />
y lloró de alegría,<br />
sintiendo mi cabeza en su corpiño.<br />
<br />
Por esa brindo yo, dejad que llore,<br />
que en lágrimas desflore<br />
esta pena letal que me asesina;<br />
dejad que brinde por mi madre ausente,<br />
por la que llora y siente<br />
que mi ausencia es un fuego que calcina.<br />
<br />
Por la anciana infeliz que sufre y llora<br />
y que del cielo implora<br />
que vuelva yo muy pronto a estar con ella;<br />
por mi Madre, bohemios, que es dulzura<br />
vertida en mi amargura<br />
y en esta noche de mi vida, estrella...<br />
<br />
El bohemio calló; ningún acento<br />
profanó el sentimiento<br />
nacido del dolor y la ternura,<br />
y pareció que sobre aquel ambiente<br />
flotaba inmensamente<br />
un poema de amor y de amargura.



Si tú también tienes poesías de amor u otras poesías, regístrate y mándanos tus poemas. Invita a tus amigos a disfrutar de una de las pocas webs de poesía romántica y así crecer en este mundo de literatura que hace del amor una vida. Esperamos que hayáis disfrutado de los poemas tanto de autor como noveles y regreséis.
- Desarrollado por uidos.com