Poemas de amor. QUEDESHIM QUEDESHOTH, de Gonzalo Rojas 
 

 Poemas de amor

        poemas-de-amor.info
.............................................
Menú
- Poemas de autor
- Poemas noveles
- Mini poemas
- Enlaces
..............................................
Tus poemas (poemas noveles)
- Registro
- Acceso
mail  
clave

- Baja
..............................................
Páginas
- linmarket2000
- Poemas de amor
- Frases de amor
- Conocer gente
- gente de madrid
- Anuncios clasificados
- Juegos
- Cumpleaños
- Temas sociales
- Micropagos
- lo mas buscado
- Infanta Leonor
- Venta de Arte

- presentaciones graciosas ppt
..............................................
Publicidad


..............................................

Disfruta del poema QUEDESHIM QUEDESHOTH de Gonzalo Rojas

QUEDESHIM QUEDESHOTH





Mala suerte acostarse con fenicias, yo me acosté

con una en Cádiz bellísima

y no supe de mi horóscopo hasta

mucho después cuando el Mediterráneo me empezó a exigir

más y más oleaje; remando

hacia atrás llegué casi exhausto a la

duodécima centuria: todo era blanco, las aves,

el océano, el amanecer era blanco.



Pertenezco al Templo, me dijo: soy Templo. No hay

pura, pensé, que no diga palabras

del tamaño de esa complacencia. 50 dólares

por ir al otro Mundo, le contesté riendo; o nada.

50, o nada. Lloró

convulsa contra el espejo, pintó

encima con rouge y lágrimas un pez: —Pez,

acuérdate del pez.



Dijo alumbrándome con sus grandes ojos líquidos de

turquesa, y ahí mismo empezó a bailar en la alfombra el

rito completo: primero puso en el aire un disco de Babilonia y

le dio cuerda al catre, apagó las velas: el catre

sin duda era un gramófono milenario

por el esplendor de la música; palomas, de

repente aparecieron palomas.



Todo eso por cierto en la desnudez más desnuda con

su pelo rojizo y esos zapatos verdes, altos, que la

esculpían marmórea y sacra como

cuando la rifaron en Tiro entre las otras lobas

del puerto, o en Cartago

donde fue bailarina con derecho a sábana a los

quince; todo eso.



Pero ahora, ay, hablando en prosa se

entenderá que tanto

espectáculo angélico hizo de golpe crisis en mi

espinazo, y lascivo y

seminal la violé en su éxtasis como

si eso no fuera un templo sino un prostíbulo, la

besé áspero, la

lastimé y ella igual me

besó en un exceso de pétalos, nos

manchamos gozosos, ardimos a grandes llamaradas

Cádiz adentro en la noche ronca en un

aceite de hombre y mujer que no está escrito

en alfabeto púnico alguno, si la imaginación de la

imaginación me alcanza.



Quedeshím qudeshóth*, personaja, teóloga

loca, bronce, aullido

de bronce, ni Agustín

de Hipona que también fue liviano y

pecador en África hubiera

hurtado por una noche el cuerpo a la

diáfana fenicia.

—Yo

pecador me confieso a Dios.


Poemas de Gonzalo Rojas | Poemas de amor


Si tú también tienes poesías de amor u otras poesías, regístrate y mándanos tus poemas. Invita a tus amigos a disfrutar de una de las pocas webs de poesía romántica y así crecer en este mundo de literatura que hace del amor una vida. Esperamos que hayáis disfrutado de los poemas tanto de autor como noveles y regreséis.
- Desarrollado por uidos.com