RECUERDO TRISTE
RECUERDO TRISTE
Entre montañas,
rodeadas de verdor,
y de espigas estiradas,
una casita se encuentra,
donde vive hoy mi amada.
Mi mujer, alegre y sencilla,
con su mulita castaña,
recorre todos los días
esos senderos abruptos
que la llevan a cuidar
el cultivo y su casa.
¡Mi mujer con sus sandalias,
es dura para el trabajo
con su mulita castaña!...
Ella es mi alegría,
mi cariño, mi consuelo:
Cuida de los hijos,
rapazuelos juguetones,
que corriendo van al río,
y andando se van por flores.
El pequeño es delgadito,
su cara, blanca azucena,
sus manos encallecidas
por los granos de la era,
se abren para besarme,
y se cierran con la leña
que todas las mañanas,
corta con fuerza nueva.
La niña es muy bonita,
con sus dorados cabellos,
es juguetona y sencilla,
Pequeña y con mucho pelo,
ayuda mucho a su madre
a cuidar de los almendros,
y a lavar la ropa sucia
que ensuciamos en el huerto.
¡Y mi niña es tan buena,
que con sus ojitos negros
y su pelito dorado,
parece un ángel del cielo!
La alegría que reinaba
en mi casita encantada,
terminó con la alborada…
Se cubrió de luto el
valle y las montañas.
El río con su caudal,
pudo más que mis plegarias.
Mis niños, mis angelitos,
se cayeron de una rama,
que tronchada se fue al río,
perdiéndose entre sus aguas.
…………………………..
¡No salgáis luna y sol,
que no florezcan capullos,
que el trigo de mis campiñas,
con sus espigas doradas,
y la vida de mi huerto,
junto a las amapolas
terminen con sus fragancias,
y lloren por mis mozuelos…
Ellos eran nuestra vida,
Y por ellos lloro y muero!
santos aparicio
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